The Disaster Artist.

En 2013 Greg Sestero escribió (y le publicaron) un libro autobiográfico en el que rememora sus vivencias entorno a su amistad con Tommy Wiseau y la gestación y perpretación de The Room. Y si por algo The Room ha asaltado el mainstream a finales de 2017 y yo estoy escribiendo esto es por culpa de James Franco.

actor-greg-sestero-poses-before-signing-copies-of-his-new-book-the-picture-id182629766Greg Sestero Bateman. El tercer hemano Bateman en discordia.

Oirás, o igual no, decir de The Room que es El Ciudadano Kane de las películas malas. Que es indiscutiblemente la peor película de la historia y cosas asi. Entiendo que esto lo dice gente que no ha visto películas de Godfrey Ho. En fin, no puedo decir que The Room no sea mala pero tampoco puedo afirmar que sí lo sea en el modo en que por ejemplo considero que The Disaster Artist sea mala. Creo firmemente que The Room no es mala per se y se trata de una experiencia visual mucho más intensa y conmovedora de lo pretendidamente que es Dunkirk, aunque es cierto que desafía lo que consideraríamos la calidad standard de una película que emplea y usa los mecanismos del lenguaje narrativo al uso.

Si no has visto The Room, lo único que se me ocurre decirte es que es una película salvaje, primitiva, ingenua, pura en el sentido de que es básicamente una verdad total; es como contemplar y asimilar la realidad tangible y absoluta que implica que un triangulo tiene 3 lados de cualquier forma en la que dibujes un triángulo. ¿Cómo le explicas a alguien ciego qué es el color rojo? El lenguaje tiene unas limitaciones implícitas que apresan y constriñen la capacidad de generar ideas y desarrollar conceptos, en cambio, las emociones simplemente se sienten. The Room es una película en la cuál su director, guionista, productor y protagonista, pone en escena una serie de situaciones sin pies ni cabeza y vivencias que desarrolla sin atisbo de cualquier lógica que puedas aplicar y son imposibles de conectarse unas con otras pese a compartir cierta intención de unidad y cohesión.

Lo que hace interesante The Room, más allá del whatdafuckismo, la risa fácil y la sorna hooligan-garrula automática,  es que desvela cómo alguien incapaz de expresarse emocionalmente haría una película. Si le dieras poder total a un austista que nunca ha visto una película para hacer una película, The Room sería lo más cerca que estaríamos de ello. Es el grito enfurecido de un borderline que en el fondo lo que te está diciendo es: Te quiero; aunque lo exprese con patadas al aire pretendidamente gráciles mientras pierde el equilibrio y cae al suelo. Abre un agujerito en la cabeza de alguien que no entiende ni asimila la realidad como una persona normal y te deja mirar dentro. Es el viaje de Bowman hacia el Niño de las Estrellas y una vez que has experimentado esto, no hay vuelta atrás, has sido cegado por el brillo de una supernova. Digamos que The Room es una película cgi que está a punto de cruzar el valle inquietante pero no lo hace y se queda a un paso y genera una sensación de rechazo aunque de reconocimiento y fascinación instantáneas. Es casi tan real que puedes tocarla, aunque sus artefactos y engranajes son tan bizarros que asemejan ilusorios.

TW_FilmsLESS

The Room podría ser una vehiculación fílmica sincera y transparente del modo en que alguien que es incapaz de conectar con las emociones tal y como se supone que lo hacen las personas neurotípicas desarrolla una película. Aunque hay que subrayar que pese a todo esto, las inteciones de Wiseau siempre fueron hacer algo a caballo entre una película memorable como “Al Este del Edén” o “Rebelde sin causa” y con unos referentes más cerca de Kubrick o Elia Kazan que de un Jess Franco o Brian Yuzna ávido de cobrar cheques. La diferencia está en que mientras estos antes mencionados sabían perfectamente lo que hacían y eran conscientes de ello y sus limitaciones, Wiseau está conectado unicamente con su propia realidad, Tommy Planet.

Dicho esto, vamos a meternos en The Disaster Artist (based on a true story), dirigida, producida y protagonizada por James Franco y basada sin mucha fortuna en “The Disaster Artist: My Life Inside The Room, the Greatest Bad Movie Ever Made” de Greg Sestero. ¿Por qué digo sin mucha fortuna? Porque la película de Franco, hecha por profesionales, por gente con una trayectoria dilatada, falla desde el primer minuto en presentar a sus personajes y establecer sus relaciones. Es tan torpe y burda, que su distancia con The Room no es tanta como parece.

La secuencia de inicio, pasado los bustos parlantes de gente guay del establishment contando sus mierdas sobre The Room, plantea el momento en que Sestero se acerca a Wiseau para ensayar una escena juntos.

¿Cómo describe Sestero su interés por acercarse a Wiseau?

Sestero, para ponernos en antecedentes, es un joven modelo afincado en San Francisco que ha hecho campañas para grandes firmas como Ralph Lauren o Armani y le ha entrado el gusanillo por ser actor. Como no tiene ni puta idea de actuar, se apunta a unas clases de interpretación con Jean Shelton donde coincide con Wiseau. La Jean Shelton esta debe ser una Assumpta Serna de la vida importante, y debe manejar un palo con el que da hostiazas para acariciar y machota con pinchos para pegar, o sea que da un miedo que te cagas. La imagen que Sestero describe de Wiseau es una especie de pirata cavernícola con pantalones cargo con los bolsillos llenos que lidera una revolución hacia la nada. En una de esas, estando en clase, que Wiseau sube al escenario para presentar una escena de A Streetcar named desire y comienza a actuar como si fuera un loco chillando Steeeeellaaaaa más veces de las que está escrito en la obra mientras muchos de sus compañeros se parten el ojete a mandíbula abierta; al terminar la escena la profesora le interpela diciendo-  Pero pedazo de subnormal ¿qué cojones has querido hacer? ¿Eres tonto o qué te pasa? – A lo que Wiseau le dice algo como – Lo he hecho emocional. Le he dado emoción – o algo así de modo que la confronta directamente mientras sus compañeros se mean en los pantalones del miedo, que no respeto, le profesan a la Shelton. La otra le replica alguna mierda y Wiseau sigue erre que erre. Esta confrontación denota una muestra de valor, arrojo, autodeterminación y confianza, que por carecer Sestero de ellas, llama poderosamente su atención y decide en este momento que al terminar la clase le va a pedir pasar una escena juntos. Sestero siente que debe aprender del Pirata a ponerse un par de webos entre las piernas y salir a la plaza de la vida a por todas. A partir de ahí, comienza un viaje hacia una amistad improbable pero no imposible.

¿Cómo presenta James Franco a Sestero y su interés por acercarse a Wiseau?

Sestero está en el escenario pasando una escena con su compañero. Lo hace fatal. La escena termina y Melania Griffith le dice: Sestero, eres inseguro no tienes valor tu problema es…

Luego sale James Wiseau. La cámara le sigue de espaldas sin mostrar su rostro como para querer darle un aire de misterio. El vestuario es acurado respecto a lo que describe el libro. James Wiseau hace el caricato máximo. Coge una silla, se sienta en ella. Zarandea la silla, la arroja. Trepa por una tramoya cual Donkey Kong se deja caer y moribundo en el suelo, clama una y otra vez: Steeeeellaaaaaa. Se levanta y se va de el escenario a lo Drop The Mic y pum. Corta a: Aparcamiento saliendo de clase, Sestero le pide hacer una escena juntos sin que entendamos demasiado bien el motivo.  James Wiseau hace el creepy un rato y la siguiente escena se pasa por casa de Sestero para recogerle en plan friko total.

No entendemos el motivo porque el modo de presentar a Wiseau lo deja como un tarado, alguien del que no hay cosa alguna que aprender, salvo que Sestero dice literalmente que le admira.

ChimeCOMPARATIONEstos pequeños detalles, que son tan fáciles de hacer, me perturban mucho cuando se realizan deliberadamente mal.

Pasado bastante el segundo tercio de metraje, la película desarrolla una escena parecida a la escena de presentación del libro pero sin venir a cuento y sin ningún tipo de necesidad en ese momento, solo para marcar que Wiseau está en las antípodas. Para ello se vale de la figura de otro profesor de teatro quien le espeta a James Wiseau que tiene más pinta de villano al uso que de héroe; y que encajaría mejor interpretando a un Drácula o Frankenstein pues tiene pinta de esto y apostilla para rematar que NUNCA JAMÁS LLEGARÁ A SER UN ACTOR DE VERDAD mientras los compañeros de clase se vuelven a reir de él y es entonces cuando James Wiseau hace un alegato propersonaje pero no desde el personaje sino desde el autor: “Vosotros os reís de mi, vosotros sois los villanos, no yo, yo yo soy el héroe”. A estas alturas de la cinta, ya se vislumbra que Wiseau es un outsider. Pero es un outsider porque James Franco dice que es un outsider no porque necesariamente lo parezca o el personaje se desarrolle como uno. Su aproximación respetuosa al personaje es a través de la pena y lástima, desde un punto de vista de superioridad típica de alguien que se cree por encima y mira a este Wiseau con cierta condescendencia. Para esto nada mejor que mirarse las entrevistas que está dando James Franco durante la promoción de la película. Una de las cosas que hace que Wiseau sea un outsider si no conoces al personaje, así de un primer vistazo, no es solo por cómo viste sino cómo confronta al mundo que le rodea. Es un conflicto contaste consigo mismo y con lo que le queda próximo.

Esta divergencia y el modo en que cuenta este hecho, hace que entiendas que Franco no es capaz de compelir los mecanismos de la relación entre estas dos personas, o que si los entiende, deliberadamente los ignora para sabotearlos. Digamos que la progresión entre Wiseau y Sestero es importante para llegar al rodaje de The Room. El caso es que Franco ante su incapacidad de narrar esta historia, descrita con perfección en el libro, opta por la típica vía burda de expresar a sus personajes no por sus acciones sino por sus palabras como en cualquier mierda de película que no hace uso o da muestras de ningún otro aprovechamiento de los recursos que permite el lenguaje cinematográfico.

JamesFrancoWiseauUno de estos 3, es un poser, hipster y wannabe. Los otros dos conducían carracos con tubarro y nacieron para ser unos underdog first blood de aupa.

Quizás conectas o no con la película o te interesa o no o lo que sea. Desde luego está tan lejos de la maravillosa Ed Wood de Tim Burton que da un poco de rabia cómo dicen que juega en esa categoría. Volvemos a lo mismo, el sistema de referentes para mucha gente está tan descalibrado que queda fuera de rango. James Franco no hace otra cosa que contar las chanzas del marginado del tuto desde la perspectiva del capitán del equipo de fútbol, posicionándose no en el retrato pero sí en la caricatura descafeinada, sin llegar a comprender que el verdadero drama no reside en ser un marginado sino en no creérselo uno y chocar una y mil veces contra una realidad preestablecida para lograr una serie de objetivos vitales muy marcados y definidos. Se podría decir que Wiseau no tiene una trama aspiracional, pues él ya se cree el puto amo, desde la inconsciencia obviamente, y así lo demuestran sus obras y milagros, en todo caso la historia de Wiseau es la del Impossible is Nothing. Un claim que se entregó mal escrito, y que alguien aprobó para hacerse uno de los más famosos de la historia.

 

You can laugh, you can cry, you can express yourself, but please don’t hurt each other.

Para ver la mierda de The Disaster Artist, mejor mírate The Room o si no has visto Ed Wood, mírate Ed Wood. Me da mucha pereza toda esta mierda de James Franco. Franco va de artista total, que pinta, que escribe, que lleva gafitas como de leer queriendo ser una especie  Da Vinci Millenial y tal mientras que Wiseau es una mezcla entre la ingenuidad esperpéntica de Michael Jackson y la ambición paranoide de Howard Hughes o algo así. Si lo miras de cerca, no se alejan tanto como parece, solo que con James Franco se disimula un poco mejor.

tommy-oh-hai-redditQuiero esta chaqueta de The Neighbors.

 

PS: Cuando te rías de Wiseau piensa en ti. En tus logros, en tus metas. En lo que has conseguido. En lo que no. En lo que has querido agarrar con los dedos de las manos y por lo débil de mierda que eres se te ha escapado y no has podido hacer nada para retenerlo, porque mientras la gente se mofa de The Room, Wiseau, por alguna extraña deferencia khármica se está forrando con ello.

TommyINVENTORES

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