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The Dark Knight: ULTRASHOW.

La idea, de que Bruce Wayne, es  un millonario, que decide que sólo él, puede hacer verdadera justicia y de que esa justicia, es la que él hace, y para la que se siente, no sólo cualificado, sino legitimado, no había sido expuesta tan magníficamente hasta The Dark Knight Rises.

Independientemente del ir y venir de bustos parlantes y cuerpos luchando que es Batman, de los giros, y las trampas de guión, voy a hablar de las ideas que me dá la sensación son planteadas y desplegadas cuál alas de murciélago durante la película; SPOILERS, obviamente, pero sobre todo un tono discursivo noguerista.

BEGINS.

Los humanos, hemos considerado y acordado, que existen una serie de realidades concretas y tangibles a las que abstractamente hemos nominado como cosas, y que a estas cosas, les hemos concedido un atributo cuantificativo denominado valor, y al concederles valor las hemos dotado de una propiedad extrínseca que deriva en una relación material articulada como disciplina de mercado.

Es decir, podemos comprar, y podemos vender las cosas, por tanto, las cosas pueden poseerse, es decir, pueden tener un dueño. Pueden acumularse y generar riqueza. Y la riqueza se puede distribuir o proporcionalmente o desproporcionalmente.

Puede haber gente que tenga muchas cosas y gente que no tenga ninguna.  Y puede producirse lo que se llama condensación de la riqueza.

Y puesto que el valor genera una idea, la idea de que el bien es una finalidad y aspiración vital,  habrá gentes que considerarán que pueden obtener la cosa sin ser parte de la relación de transacción; es decir, hay que dotar a la disciplicina de mercado de unos instrumentos protectores para que esta ocurra sin alteraciones desnaturalizadas de sus relaciones.

Generalmente hay un cierto tipo de personas, poseedoras de tal acumulación de bienes que llegan a pensar que el sistema del mundo debe construirse en función de su propio beneficio.

Por ejemplo: un señor MUY IMPORTANTE, MUY BIEN CONECTADO, CON MUCHA CAPACIDAD DE INFLUIR EN AQUELLOS QUE REGULAN EL MERCADO, argumenta, expone y justifica que el agua es un producto y como tal, tiene que tener, literalmente, un valor en el mercado frente a la idea de que el agua es un derecho.

La idea, de que Bruce Wayne, movido por la venganza durante toda su vida, ha decidido hacer la justicia por mano propia y determina que sólo él está legitimado para administrar esa justicia. La idea de que puede imponer impunemente su criterio. La idea de que su poder es legitimado  por su status, en el que él tiene más que los que le rodean. Es decir, hay castas; hay elites. Unos arriba, otros abajo.

Que puede dotarse de los instrumentos para convertirse a sí mismo en un patrullero y armarse para ello. En un vengador. En una voz. La voz que es la luz en las tinieblas. La esperanza para los oprimidos indefensos. Pancho Villa. Salvo que ni lucha por los demás ni por el bien común. Lucha por autosatisfacer su infinito apetito de venganza.

La idea, de que hay un señor, un señor MUUY RICO, tan rico que ese señor tiene un rascacielos, y en ese rascacielos hay una azotea, y en esa azotea hay un cartel que pone su nombre con letras grandes, letras muy grandes y de neón.

La idea, de que ese señor, ES MUY RICO, tan rico como para tener toda un división secreta de I+D trabajando en su causa; y esa causa, es la de administrar justicia; su justicia…

La idea de que este señor MUUUY RICO, podría ser Donald Trump en vez de un personaje de ficción.

Y que esa idea, no sea cosa mía, ni la haya inventado yo, ni que yo proponga, que Donald Trump con la suficiente motivación podría ser Batman.

Porque el dinero, Trump ya lo tiene y con ello la legitimación para ejercer su poder a través de la fuerza, o a través de imponer su idea. A través de abrir huecos en las mentes, perforar con la taladradora de la propaganda y ubicar una idea con un sentido único.

THE DARK KNIGHT.

La Idea, de que ese Señor dice: “¿Quién te ha dicho a ti las copas de vino que yo tengo o no tengo que beber?”.

Tal vez Inception era el aviso.

Porque las ideas, señoras y señores, antes de transformarse en acciones, ocurren en las mentes. Algunas, no podemos descifrarlas ni plantear articularlas sin la práctica. Al menos si hablamos de las ideas propias y el querer transmitirlas. No de un modo narrativo y bien ejecutado, sino mismante verbalizado.

Pensar que es inocente o neutral la mirada de un escritor que está hablando constantemente del caos siendo ordenado por la policía, no está siendo ni neutral ni ingenuo.

La policía como única fuerza salvadora. No el pueblo unido, la policía.

¿Plantea una metáfora muy retorcida? ¿Es Bane el liberalismo económico y la policía el pueblo? ¿Entonces quiénes son los ricos a los que asaltan? ¿quién es el pueblo de Gotham? Dado que apenas tienen presencia notoria en el fim, ¿representa a los países del Tercer Mundo?.

Porque si de algo va Batman, es de ideas, de símbolos. Desde la primera entrega planteada por Nolan, lo importante, no es en sí Batman como ente, sino Batman como entidad. Como idea, como activo intangible. Como antorcha que se puede pasar de uno a otro. Como marca. Como la Coca Cola.

La idea de que Coca Cola, será más recordada en el futuro que tu. Que la chica a la que más amas. En el futuro, se celebrará el día de Coca-Cola, y nunca jamás el día en que te diste tu primer beso de amor y sentiste tu cuerpo zumbar por la electricidad del misterio.

No digo que lo segundo sea necesario, lo de celebrar cada pequeño gesto íntimo, digo que lo primero es lo que gobernará las ideas del futuro. Las ideas que Batman defenderá. La idea de que existe una algo sólido en el acto y líquido en la ubicación que late en las sombras esperando por apropiarse de nuestra seguridad y socavar nuestro estado de bienestar, ese en el que no somos obligados a abandonar la calma material de nuestro día a día; en el que no somos violentados para dejar de un lado nuestra normalidad establecida.

Nos preparan intelectualmente para sobrevivir a la pena de perder a un ser querido a la vez que nos alientan a sentir un vacío espiritual cuando no tenemos el último modelo de teléfono móvil.

RISES.

La idea, de que unos forajidos, deciden hacer de su idea una causa. Y que esta causa, que se secunda bajo la idea, es su factor motivacional primario. La idea, de que es en Wall Street donde se produce una confrontación entre un grupo furioso y descontrolado, sucio y andrajoso, anárquico pero organizado, contra una fuerza del orden, legitimada, pulcra, pero sobre todo última esperanza de un pueblo que ha sido sometido a la violencia de la imposición de una idea, vaga y difusa en su articulación pero concisa y precisa en su puesta en escena.

El símbolo del pueblo que toma el poder. Que va contra los ricos y poderosos. A sacarlos de sus casas. A juzgarlos y a someterlos a la voluntad popular. La posibilidad de que 87 años después, se establezca una réplica directa y contraria a las intenciones de “El Acorazado Potemkin”.

La idea, de que el líder de los forajidos, es un hombre sin rostro, un hombre estigmatizado, un hombre que no es hombre, porque depende de un ingenio mecánico para ser; y este estigma, el que a la vez lo deshumaniza y le priva de verdadera identidad, es el que le confiere el poder de ser cualquiera. La idea, la idea de que cualquiera puede sembrar el caos. De que cualquiera puede operar por su propia cuenta y autonomía contra el sistema establecido, y la idea de que sólo una fuerza legal puede detenerlo, en este caso, la policía. O un multimillonario.

La idea de que el terror puede provenir de cualquier sitio. Un ruso que actúa coaccionado y una francesa que actúa en la sombra, oculta, engañando, no sólo a los protagonistas, sino a los espectadores. La idea, de que desde Francia, viene una francesa con la intención de destruir el estado y así hendir un puñal contra el corazón del contrato social.

La idea de que la amenaza es constante, de que necesitamos protección. Protección total.

Y de que esa protección es facilitada por el gobierno. Por el ejército. Por las pastillas adelgazantes. Por la policía…

La que protege El Corte Inglés. La que pega a chavales en la puerta de un cine. Y sí, la que salva gatitos y detiene a los maltratadores. Todo eso.

En ese te caso, TDKR, la justicia del pueblo, es puesta en escena de forma teatral, de modo kafkiano y sobredimensionado, reforzada por la presencia de un juez loco, un villano. El Espantapájaros, un demente. La idea de deslegitimar  y con ello desautorizar la posibilidad de una justicia del pueblo, porque o bien esta surge de una injusticia en si, o bien porque el pueblo no está capacitado para administrar esta justicia.

Esa idea, o la contraria. La de advertir las incompatibilidades de una justicia pura y legítima cuando se justifica mediante la violencia de la revolución. La idea, de que estos forajidos, irrumpen en el corazón de la bolsa. Donde se producen los negocios. Las especulaciones. Donde el dinero es pero no es porque su presencia es virtual. Donde la macroeconomía discurre. Y lo que dicen los forajidos es que allí se roba, que ellos no han venido a robar más que otros.

La idea, que defiende es:

A)   Los millonarios y las fuerzas legitimadas por estos son las que pueden tomar el control y con éste permitir que el mundo siga funcionando.

B)   Si el pueblo no se une, estos y aquellos tendrán el control en detrimento de las libertades de la masa.

C)   No defiende ninguna idea. Es casual que en la tercera entrega, se ruede en Wall Street en vez de en los Bancos de Chicago. Es una peli de tortas, tollinas, y cacharros caros. Master pieces, y donde el bueno, mata a los malos y se queda con la chica.

D)   Comodín del público.

La idea de que ese señor, tiene un helicóptero. De que aparca ese helicóptero en mitad de la calle. La idea de que NADIE se da cuenta de que éste señor, está aparcando su helicóptero en la calle. Eso es lo que me tengo que creer. Con lo que tengo que lidiar. Eso, no es estúpido, eso es inadmisible, porque en su orquestación de la verosimilitud, ese helicóptero, suena como un helicóptero de verdad. Hace ese ruido tan característico que nos pone expectantes y atentos ante el provenir de su sonido; y sí, miramos al cielo y es porque queremos saber de dónde viene, a dónde va.

La idea de que este señor MUY RICO, se enmascara, no porque no quiera que le reconozcan, los demás, sino porque no quiere que sus allegados lo sepan.

La idea, de que en una película MUY SERIA, MUY BIEN HECHA, HIPERREALISTA, hay una chica; una chica que lleva tacones. Y que esa chica salta por los edificios y escala por paredes sin mucha dificultad. La ironía, de que a esa chica se le conoce como Catwoman, y que a esa chica a la que se le conoce por Catwoman usa tacones en vez de pies de gato para subir por las paredes y hacer sus piruetas y cabriolas.

La idea, de que esa chica, tenga un pasado muy terrible pero nunca diga que ha sido prostituta y ahora es proxeneta. Porque ser prostituta, no puede justificar el querer cambiar de vida. Sólo si eres huérfano mereces poder cambiar las cosas. Sólo borrar tu pasado, el limpiar de cara a los demás lo que consideras tus pecados es motivo suficiente para darte una subtrama.

La idea, de que ese personaje, que a través de su diálogo parece que ha hecho un ejercicio de reflexión sobre su propia identidad y las causas que le llevaron a uno u otro destino, necesita un software secreto y misterioso para borrar su pasado. Y que ese software, se llama popularmente Tabula Rasa. Pon la mente en blanco.

La idea, la idea, la idea de que una chica, probablemente acróbata, que hace tirabuzones, que salta y aterriza a su voluntad, lleva tacones y con ellos corre, sube y baja escaleras, y da patadas. La idea de que una acróbata, en las olimpiadas, salta con tacones y no se rompe los tobillos ni se los disloca.

Esa idea. Bien sea porque es erotizante o porque es funcional. Una de las dos. Pero esa idea, en sí, no es una novedad. La de que la mujer a pesar de todo, debe estar sometida a la opinión y aprobación del hombre. La idea de que Selina Kyle, va a tener la espalda muy jodida en el futuro. Ésa idea.


  No entro en las ramificaciones sobre que… La idea, de que ese hombre MUY RICO, en vez de tener un programa de becas para potenciar a jóvenes talentos, sale por la noche, disfrazado, a darle palizas a los criminales. La idea de que el compromiso que adquiere para mejorar la sociedad es pagar con la misma moneda: La Violencia. No hay reinserción. No hay seguimiento. No hay evolución. Sólo ejecución.

Tal vez nos equivocamos al seguir a Cristo (Ojo por ojo). Tal vez se equivocaron al seguir a Boabdil. Y tal vez nos equivocamos al dejar que Bruce Wayne (¿?) nos salve, con la excepción de que ahora, gracias al desarrollo del pensamiento crítico y la libertad de acceso a la información, tenemos la posibilidad de elegir y elaborar y dar una respuesta alternativa.

COLLIDES.

Cabría pensar, que la idea que quiere transmitir Nolan es la de que Bane, representa el peligro de la revolución, cuando Caudillos con otros fines pero mismas ideas constrictivas se alzan con el liderazgo.

Pero esto no es posible, porque Bane no presenta un modelo constructivo, sino destructivo. Él representa un modelo no consultivo y únicamente auspiciado por una minoría oculta, la de la Liga de Las Sombras.

Bane, que todo el rato habla de devolverle la ciudad a los ciudadanos y de armar al pueblo con suculentas premisas de liberación, parte de una base totalmente opuesta a la que plantearían esos movimientos. Porque Bane, señoras y señores, no lo olvidemos, tiene una bomba atómica dando vueltas por la ciudad.

La idea de que el poder no reside en el que lo ostenta sino en los que lo conceden.

La idea, de que en tiempos de crisis, aquél que se erija como salvador, será seguido. El poder de Bane no deviene de la libre decisión y aceptación, proviene de una imposición unilateral. Por eso Bane, es un reflejo distorsionado del movimiento Occupy Wall Street.

Bane, como intento de fuerza representativa del cambio de paradigma no aglutina la soberanía de la masa, por más que insista en la idea de devolver Gotham a sus ciudadanos. El comanda, a su antojo, desde el primer momento, por ello es incompatibe plantearlo como la peor de las vías de la revolución, la dictadura. El auge de la totalicracia. Y cuidado, no hay que olvidar que esa es una de las posibles vías de la revolución.

Por esto, Bane nunca puede representar esa idea.

Con independencia de que  articule un discurso reaccionario o revolucionario, es un instrumento de propaganda; la  idea de enmascarar de ingenuidad esas ideas con Batwings, Batcars, explosiones nucleares, giros de guión y una música  omnipresente que aplasta y reblandece el cerebro, lo extenúa y lo predispone a recibir el golpe de esas ideas.

La idea en si,  es que The Dark Night Rises, no es trepidante sino que es trepanante.

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