Elemental mi querido Sherlock.

¿Qué pasa con el suministro de información que reciben los espectadores vs el que reciben los personajes y sus repercusiones en los golpes de efecto y el desarrollo de la trama?

La semana pasada (o la anterior), concluía la segunda temporada de Sherlock, esa actualización y modernización de las Aventuras de Sherlock Holmes, el famoso detective creado por Sir Arthur Conan Doyle trasladadas con cierto éxito a la pequeña pantalla.

La serie, y esto creo que es poco discutible, tiene unos guiones bastante irregulares, ni qué decir de los picos de enardecimiento de Sherlock, dignos del House más desatado. Sin embargo nunca es un problema pues Bilbo Watson equilibra magistralmente a la vez que compensa los excesos de Holmes. Básicamente, nosotros como espectadores nos vemos reflejados en Watson.

No hay nada que moleste en esto porque en esa realidad, los tipos como Holmes existen, y si uno concede eso no puede protestar ni lamentarse… otra cosa es la pérdida descomunal de tiempo del capítulo que cierra la segunda temporada de Sherlock.

El tercer capítulo de la segunda temporada de Sherlock, The Reichenbach Fall, que imagino quiere de algún modo adaptar El Problema Final (contenido en Las Memorias De Sherlock Holmes); nos sumerge en la trama sirviéndonos directamente  un spoiler de órdago: Sherlock Holmes está muerto.

A partir de ese momento, el capítulo quiere contar cómo ha llegado Holmes a chocarse con la muerte. El capítulo nos explica que a través del blog de Watson donde narra sus aventuras, Holmes ha adquirido notoria presencia en los medios, copando portadas de diarios sensacionalistas y poniendo sus hazañas en boca de todos, básicamente que tiene el twitter a tope de followers y el muro del facebook petado de me gusta. Al mismo tiempo, nos muestran muy brevemente 3 o 4 casos tan complicados como programar una lavadora que Holmes resuelve más rápido de lo que tarda en cortarse las uñas de los pies.

@Wilson @Watson para lo poco que te duchas no hueles mal del todo #watsonsucks

Esto pone a Holmes en un brete, apenas tiene algún caso que suscite su interés hasta la  espectacular aparición de Moriarty.

Moriarty, que por A o por B ya se ha cansado un poco de todo, y decide exponerse y dar rienda suelta a todo su potencial asaltando y robando Las Joyas De La Corona Británica, aunque no roba nada, simplemente se sienta en el trono, y se autocorona, lo cuál imagino que simbólicamente quiere representar que Moriarty es el amo y señor de todas las cosas británicas.

Me he descargao una app del Android Market pa robar bancos que va finísima.

Pero ocurre algo inesperado y Moriarty, se deja atrapar es capturado. Y aquí, es donde empieza el folletín. Jim Moriarty es procesado y entre medias Holmes conoce a Jen. Camps Moriarty es juzgado y declarado inocente por un jurado popular, lo cuál no tienen  ni pies ni cabeza y lo más importante de todo habida cuenta del ingente número de pruebas incriminatorias, es aquí el momento en que el episodio entra en barrena.

With all due respect Mr. Holmes, I am the head of IT and I have it on good authority that if you type “Google” into Google, you can break the Internet. So please, no one try it, even for a joke.

Holmes que es el típico tío que cuando ve colillas dice “aquí han fumado”, sabe que algo falla, y durante un rato anda bastante mosqueado. Por forturna, Moriarty le visita en el 221B de Baker Street para contarle lo malvado que es y las malvadas, crípticas y misteriosas intenciones que alberga en su oscuro y villano corazón. Entre ellas, le comenta algo sobre un código mágico que te permite acceder a cualquier ordenador del mundo, un código multiplataforma autoadaptable, autoejecutable y que básicamente puede poner de rodillas a cualquier agencia de inteligencia del mundo o acabar con megaupload.

Every fairytale needs a good old fashioned villain. You need me.                                                                      We’re just alike you and I, except you’re boring.

Luego, bastante al rato, Moriarty, que ha trazado un plan para poner de rodillas a Holmes, nos hace creer que no sólo él mismo es un actozurcho venido a menos, sino que Holmes es una brillante mente criminal y que sus aptitudes deductivas son mera farfolla pues todos los crímenes son perpetrados por Holmes itself.

El plan de Moriarty, comienza con el espeluznante secuestro de dos chavalines que sólo la brillante y quimérica mente de Holmes es capaz de resolver. Es tan increíble cómo resuelve el caso y el poco tiempo que emplea, que hasta sus más allegados colaboradores dudan de sus capacidades. No sólo dudan por motivos más que razonables, también dudan porque House Holmes es un tocapelotas y altivo de cuidado y en verdad quieren que  Sherlock se equivoque por pura envida, porque no quieren admitir la posibilidad de ser mediocres, no sólo como miembros válidos de la sociedad, sino como personas. La presencia de seres dotados de una mente superior como la de Stephen Hawking Holmes, automáticamente implicaría que ellos son lerdos, y por ahí no van a pasar. Es más fácil creer que Sherlock Holmes es un genio del mal, que un genio del bien.

Pues bien, ése es básicamente el plan de Cobb Moriarty, instalar una idea en la mente de los que rodean a Sherlock Holmes, la idea de que Holmes, es un fraude. La idea de que Holmes, ha estado tomándole el pelo . La idea de que el propio Moriarty no se llama Moriarty, se llama Richard Brook y es un actor (cuentacuentos para niños) contratado por Holmes para hacerse pasar por su antagonista.

El plan, parece funcionar porque llega un punto que hasta el propio Watson llega a dudar, muy brevemente, muy fugazmente, pero durante unos instantes la duda planea sobre su cabeza.

Watson, en su momento de duda, busca Google en Google…

Holmes denostado y apaleado públicamente, se encuentra en una carrera contrarreloj no sólo para salvar su honor, sino también su vida. Muchos frentes abiertos, muy poco tiempo para solucionarlo…

Esta carrera le lleva a una encrucijada. Moriarty ha puesto a Holmes en un improbable y a la vez forzado contexto en el que o bien Holmes muere, o bien Mrs. Hudson y Watson la diñan.

Vaya artista, cómo te gusta joder a los profesionales,                                                                                             ahora te irás a fumar un puro y te reirás, ¡¡Sinvergüenza!¡¡

 Pero… un momento. Quietos paraos. ¿Quién duda de que Holmes sea el fuking master del Cluedo?¿Nosotros (espectadores) o ellos (personajes)? ¿Todos?

Pues no. Sólo pueden dudar los personajes que le rodean. Nosotros NUNCA podemos dudar de las capacidades de Sherlock Holmes. No podemos dudar por el simple hecho de que Moriarty ha mantenido una conversación privada (y por ende alejados y separados de otros personajes) con Holmes donde se nos ha suministrado una información que liga indudablemente a cada personaje con la idea que se nos ha transmitido de él. Holmes es el bueno, Moriarty es el malo.

Entonces, a qué propósito sirve la trama de acoso y derribo contra Holmes ¿qué clase de distracción pretende encubrir?  ¿por qué invierten ese valiosísimo tiempo en urdir esa idea?

Pues no lo sé. Probablemente, pretende distraernos del absurdo de que Moriarty se suicide y Holmes también.

Todo el mundo sabe que Snoop Dogg haría de Holmes
en una versión exploited del personaje de Conan Doyle.

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